José Antonio Arroyo, artesano de Salamanca, dedica su vida a preservar el bordado tradicional de Salamanca restaurando piezas antiguas e impartiendo talleres. Algunas pasiones nacen en la infancia y perduran para siempre. Su trabajo está intrínsecamente ligado a la aguja y el hilo. Lo que comenzó como una afición heredada de su madre se ha convertido en su profesión y en una misión vital: salvaguardar y transmitir la riqueza del bordado tradicional de Salamanca, un arte que lucha por sobrevivir. Actualmente investiga la recuperación del patrimonio de los Soles de Salamanca, encaje de aguja del siglo XVI.
CONFERENCIA 3: Predecesores de la ROSETA: Los Soles de Salamanca. José Antonio Arroyo, artesano
