En las Islas Canarias, el teñido con cochinilla es mucho más que una técnica: es un legado histórico conocido como «oro rojo».
Es un proceso natural que utiliza el ácido carmínico extraído de las hembras del insecto “Dactylopius coccus”, que vive en los nopales, para producir tonos rojos, magentas, púrpuras y naranjas intensos. Es un método sostenible usado para textiles (lana, seda, algodón), alimentos y cosméticos.
